El peeling médico es un tratamiento de exfoliación controlada de la piel con ácidos médicos que eliminan capas superficiales para regenerar y mejorar su aspecto.
¿Para qué se utilizan?
Tratar manchas, melasma y pigmentaciones post-acné.
Mejorar la textura, poros dilatados y acné activo.
Atenuar líneas finas y fotoenvejecimiento.
Aportar luminosidad en pieles apagadas o engrosadas.